Historia del chocolate en el mundo


Historia del chocolate en el mundo

Historia del chocolate en el mundo: Aunque muy distinto al chocolate que hoy consumimos, la bebida que Moctezuma le ofreció a Hernán Cortés debió convencerlo inmediatamente de su enorme potencial comercial, pues se dice que el fundador de la Nueva España fue el propulsor de muchas plantaciones de cacao en México, Haití y Trinidad, así como en algunas islas del occidente africano.

En 1528 Cortés lo lleva a España, obteniendo la aprobación y reconocimiento por parte de la corte del emperador Carlos V. Se afirma que el médico de Felipe II, lo prescribía al monarca como digestivo y tonificante del cuerpo. Casi un siglo más tarde, en 1615, el chocolate entra triunfante en la corte francesa, cuando se sirvió en la boda de Ana de Austria con el delfín Luis XIII. El chocolate siguió su recorrido por Europa y a mediados del siglo XVII llega a Inglaterra, donde se le promociona como una bebida fortificante del cuerpo y de propiedades medicinales.

La bebida de Chocolate era degustada de forma diferente según los gustos de cada país. En España se bebía disuelto en agua, agregándole azúcar y vainilla. En Francia lo preferían con leche y muy espumoso, mientras que en Inglaterra lo degustaban con leche y huevos, un verdadero alimento lleno de energía.

Cuando el chocolate llegó a Suiza, en 1711, comienza una fiebre por esta bebida en ese país, que actualmente se conserva en el consumo de chocolate en barra.

En 1753 el botánico sueco Carl Linneo describe muy bien el fruto, al nombrar el árbol del Cacao como Theobroma cacao L., que significa “alimento de los dioses”.

En el siglo XIX se produjeron una serie de inventos relacionados con el proceso del cacao que aportaron cambios radicales en la forma de consumir chocolate, al pasar de la forma líquida a la apetecida barra de chocolate, lo que permitió masificar su consumo. El holandés Van Houtten inventó, en 1815, una prensa con la que separaba en forma más rápida la manteca de cacao, obteniendo el polvo de cacao. En Inglaterra, John Cadbury producía chocolate de taza y cacao en polvo en 1831.

La primera tableta para ser consumida directamente fue fabricada por Fry en 1847. Su textura era un tanto arenosa, ya que consistía en una mezcla de pasta de cacao poco refinada, con azúcar y manteca, que se introducía en moldes.

El proceso de evaporación que permite elaborar leche en polvo, ideado por del suizo Henry Nestlé, en 1867, permitió que su compatriota Daniel Peter creara, ocho años más tarde, la barra de Chocolate con Leche.

Otro nuevo avance se produjo en 1879, cuando Rodolphe Lindt desarrolló una maquina llamada concheadora, que bate la mezcla con rodillos de granito, logrando un chocolate suave, mucho más aromático y cremoso.

Para aquel entonces ya existían varias fábricas de barras de chocolate en los Estados Unidos. Hershey elaboraba una barra económica, añadiendo grasas vegetales a la mezcla.

En 1913, en Bélgica, Neuhaus hace el primer bombón, y su esposa Katherine se une a la causa creando la primera caja de bombones para regalar.

A partir del 1930 el mercado del chocolate en barra se divide en dos vertientes, la del gran consumo, producto del uso de granos de cacao del tipo Forastero, de menor calidad y aroma, al que se le agregan grandes cantidades de azúcar y potenciadores del sabor como la vainillina, un sucedáneo sintético de la vainilla natural. Mientras que por otra parte se desarrolla la chocolatería y bombonería estilo gourmet, que utiliza granos finos y extrafinos del tipo Criollo.